lunes, 19 de diciembre de 2016

DE COTOS A DOS HERMANAS


En realidad el entreno estaba previsto para ir a Peñalara, pero el mal tiempo hizo que desistiéramos de intentar llegar.

Salimos del puerto de Cotos a las 8.00 a.m., todo nevado de la tarde-noche anterior que dejó unos 15 cm de nieve en el puerto.


 Hacía frío y corría un vientecillo cortante, pero en cuanto empezamos a subir hacia Citores, el bosque de pinos hacía la temperatura más agradable y ausencia de viento. Íbamos abriendo huella en la nieve, lo que hacía más penosa la subida, pero estaba el bosque de película. Cuando llegamos sobre los 2000 m. de altitud la niebla tapaba la montaña y el aire soplaba más fuerte y en el collado de Citores prácticamente no se veía nada. 




Continuamos hacia arriba ya a ciegas, guiados por nuestra intuición, el blanco de la nieve se juntaba con el blanco de la niebla haciendo un todo, y estábamos siendo castigados por un fuerte viento de cara, helador, que hacía entrecerrar los ojos. Por aquí en ocasiones nos hundíamos hasta el muslo, dificultando aún más el tránsito por la nieve.



LLegamos a la altura de Dos Hermanas, porque intuíamos haber llegado a la cuerda y valoramos la situación viendo que el tiempo había ido a peor y que éramos incapaces de identificar con seguridad donde estábamos, Peñalara se tornaba complicado y peligroso.
Optamos por la decisión más sensata, volver sobre nuestra propia huella, ya que no teníamos seguridad de dar con la pista de las zetas para bajar a Cotos; es que no se veía nada.



Así pues dimos media vuelta y volvimos de nuevo al collado de Citores y con posterioridad hacia Cotos, haciendo una parada en el trayecto para hacernos la ya tradicional foto con el belén, aunque este año no pudo ser en Peñalara.

Unos cafés en la Venta Marcelino al lado de la chimenea, fueron el colofón a un nuevo entreno del Comando Guadarrama.


FELIZ NAVIDAD a tod@s!!!!!