miércoles, 26 de octubre de 2016

TEJOS MILENARIOS

Todavía es de noche cuando nos reunimos en el aparcamiento del puerto de Cotos, en una madrugada fria con amenaza de mucha lluvia. La niebla cubre los pinos que están un poco por encima de Venta Marcelino, y mientras empieza a clarear, comienza también a chispear. 




Con un poco de luz ya comenzamos el entreno dirigiéndonos por la carretera de Valdeskí y desviándonos a la izquierda para tomar el sendero que nos baja al arroyo. Vamos paralelos al torrente y salimos a la pista que la recorremos hasta su final y volvemos a coger un sendero para al poco tiempo llegar a una parte del bosque donde están los Tejos Milenarios.
Imponentes árboles con un montón de años en sus troncos, el más significativo tiene una edad de 1.800 años y está vallado para proteger un poco sus raíces y tronco. Está datado como árbol singular de la Comunidad de Madrid.



Continuamos el entreno por un sendero muy bonito atravesando el bosque de pinos que en esta época otoñal está muy espectacular con árboles caducifolios tiñendo de tonos ocres, marrones y amarillos, los matices verdes y grises del pinar.
Cuando llevamos unos 11 kms tomamos el camino de regreso para subir de nuevo al puerto de Cotos, haciéndolo por una pista, y a falta de unos 3 o 4 kms, atravesamos la carretera que baja a Rascafría y seguimos por un sendero que nos lleva al puerto de Cotos.



Por fortuna la lluvia nos respetó durante todo el entreno y ya llegando al coche comenzó a chispear continuadamente, volviéndose en lluvia abundante cuando después de quitarnos la ropa y llegar a Venta Marcelino, estábamos saboreando un reconfortante café.
Buenos fueron los 22 kms de entreno y los 900 metros de desnivel positivo que hicimos, en un entorno único y con una buena compañía que ayuda a pasarlo realmente bien.