domingo, 14 de junio de 2015

TRAIL CHALLENGE RIAZA

El pasado sábado, día 6, participé en la II edición de la Trail Challenege de Riaza, en la modalidad de 60 kms y 3.045 D+, segunda ultra del año, y última como preparación para el Gran Trail Aneto-Posets a final de julio.
Con muy pocos kms en las piernas desde la anterior carrera hacía un mes, la Sunrise Trail, me pongo en la línea de salida junto a mis compañeros Miguel, Roberto y Raul, este último participando en la distancia de 40 kms, que salíamos a la par.

Buena temperatura a las 8.00 a.m., pero la predicción daba calor en las horas centrales del día.
La primera parte de la carrera permite correr durante unos 10 kms, por un bonito sendero atravesando el bosque de robles, hasta que llegamos a la estación de la Pinilla.



Aquí comienza la parte más vertical y agreste de la prueba, la subida al Pico del Lobo (2.274 m). Se hace muy dura la subida por la pista de sky donde hay que dosificar bien para no quemarse. Arriba cogemos la cuerda y le digo a Miguel que tire él, que yo voy justo de fuerzas. Vamos en un continuo sube y baja que se hace duro, pues el sol ya calienta, y llegamos al puerto de la Quesera, km 22. A partir de aquí tenemos un tramo de 17 kms sin avituallamientos, por lo que hay que salir del puerto con buena provisión hídrica.
El calor se hace bochornoso, pero afortunadamente comienzan a formarse nubes que nos van dando alguna que otra tregua con la sombra, pues estamos atravesando la cuerda totalmente desprotegidos de vegetación. 

Primeros kms, precedido por Miguel

En el km 30 se desvía el recorrido de maratón y el de la ultra. Por un momento pasa por mi cabeza tirar hacia el de maratón y acabar antes, pues voy falto de fuerzas y un poco apajarado. Hago acopio mental y continuo por el recorrido ultra, penando pero aguantando el tirón. Por fín tras una larga bajada llego a Becerril, km 40 de carrera; la bajada me ha dejado bastante tocado por lo que avituallo tranquilamente, bebo y como lo que puedo, que el estómago no me deja apenas, y me preparo para continuar cuando comienza la tormenta.
El calor ha bajado un poco y parece que recupero un poco las fuerzas. Comienza a llover tímidamente, pero lo que me preocupa es la tormenta eléctrica, que está tronando fuerte y se ven algunos rayos. Atravesamos una zona de bosque de robles y llegamos a la ermita de Hontanares.
El último tramo de carrera de unos 15 kms, comienza con una dura subida para coger de nuevo una línea de montañas que va subiendo y bajando continuamente, para terminar con una empinadísima y técnica bajada de 2 kms, que nos lleva a Riofrio de Riaza. A partir de aquí nos quedan unos 5 kms de perfil casi descendente para entrar en meta con un tiempo de 9:53, logrando el puesto 32º de la general y 5º de veteranos.
Miguel, mi compañero de carrera fue 13º de la general y 1º en la categoria de veteranos, con un tiempazo de 8:38.