martes, 1 de julio de 2014

GRAN TRAIL DEL PEÑALARA 2014

El viernes 27 de Junio a eso de las 20.30 fuímos llegando al polideportivo de Navacerrada, mis compañeros del Comando Guadarrama y yo, para comenzar los prolegómenos del GTP, recoger dorsal quien no lo hubiera hecho con anterioridad, entregar bolsa para la meta, y preparar el equipo personal. 
Saludos, nervios, fotos y las dudas de siempre, de si llevo mucha comida, si se olvida algo, etc, etc.


A eso de las 21:45 vamos hacia el arco de salida, pasamos el control y entramos en el recinto cuando faltan unos 20 minutos para la salida. Poco a poco se va poblando de corredores ya en noche cerrada. Las palabras del spiker alentando a corredores y familiares, animando el ambiente y un momento antes de la salida se guarda un minuto de silencio por dos corredores, habituales del GTP, fallecidos este invierno, haciendo montañismo en el Almanzor; emocionante silencio nocturno. Luego unas palabras del gran Carlos Soria y se da la salida; por delante 110 kms y 5000 m. de desnivel positivo.
Esta carrera cada vez va cogiendo más importancia y la cantidad de familiares que animan a lo largo de la calle de salida, va creciendo año tras año, dando un ambiente estupendo al inicio de la carrera.
Tras apenas 1 km salimos del pueblo y entramos en la pista que lleva a la Barranca; se acaban las farolas y el asfalto y comienza de verdad la carrera.
Intento poner un ritmo cómodo sin forzar, no quiero pasarme en estos primeros kms, que son de subida contínua. Raul se va para delante y decido no seguirle pues el va más rápido.
Dejamos la pista, una vez rebasada La Barranca y cogemos el sendero que nos sube a la fuente de la Campanilla, collado del Piornal y alcanzamos la cumbre de La Maliciosa. LLego en 1:26 a la primera cota de la carrera y me encuentro bien, he ido sin forzar y subiendo cómodo. Iniciamos el técnico descenso y sabedor de la factura que pasa el bajar muy rápido, intento también no excederme en el ritmo. LLegamos al collado de las Vacas y seguimos hacia el primer avituallamiento en Cantocochino, donde llego en 2:27, y con buenas sensaciones. 
Cuando estoy terminando de avituallar aparece Raul, sorpresa mutua pues el creía, como yo, que yo iba detrás, pero parece ser que hizo parada técnica y ahí fue donde cambiamos posiciones. Al poco llega Javi, pero su rodilla hace que tenga que ir con más prudencia, con lo que tiramos Raul y yo.
Iniciamos el ascenso a la Gran Cañada, y aquí la carrera me pega el primer meneo, me entra una medio pájara y me cuesta un mundo llegar al collado de la Pedriza. Poco a poco voy recuperando y llegamos a la Hoya de San Blas, avituallamiento y hacia el puerto de la Morcuera, que se hace duro y largo alcanzarlo, y llegamos en 6:27 (Km 40).
A partir de aquí y tras ir recuperando en la bajada, tras 14 kms, llegamos a Rascafría cuando comienza amanecer. LLego al avituallamiento muy justo de fuerzas y con el estómago revuelto. Sonia, una amiga de Nano, que le va siguiendo en la carrera, nos anima y ofrece bebidas y comida.
Por mi mente se pasa el fantasma de la retirada, pues ya se lo que me espera de nuevo, ir padeciendo con el estómago el resto de la carrera, y es agotador, aparte de molesto y doloroso. No me deja comer y no puedo reponer fuerzas, aparte de las náuseas que me provoca. 
Le digo a Raul que tire que yo me lo pienso, pero al poco decido seguir; veo la cuerda de la sierra hasta el Peñalara y me digo a mi mismo, si consigo llegar al Peñalara, mal que bien, termino la carrera. Le pongo un mensaje a María, de por donde vamos y como estoy, y sigo en carrera.
Así que salgo con Raul del avituallamiento después de pasar un control de material y cogemos el sendero que lleva hacia el Reventón. En las primeras rampas el estómago vuelve a decir "aquí estoy yo", y vomito todo el líquido ingerido. Paso un mal rato pero sigo, aunque esto me merma las fuerzas notablemente, por lo que digo a Raul que vaya a su ritmo, que yo intentaré gestionar esto, y si me veo mal, doy media vuelta y me retiro. Nos despedimos y en poco tiempo le pierdo de vista. Pongo mi ritmo por la interminable pista hasta llegar al puerto del Reventón, en 10:45 y 65 kms ya de carrera.
Ahora viene la parte más dura, la aproximación al Peñalara, que se hace larga, atravesando la técnica Cresta del Pico Claveles. La subida hasta la cresta es muy dura y los voluntarios animan con gritos para alentarnos, en especial uno de ellos daba unas voces que se oían desde 1 km de distancia, sin exagerar; mi reconocimiento hacia él, pues se estaba dejando el alma para animarnos. Por fín el Pico Peñalara, km 72 de carrera en 12:17. Control de chip, mensaje de nuevo a María y para abajo, a la ansiada localidad de La Granja, punto de inflexión, pues si llegas más o menos bien, la carrera está hecha, aunque todavía queden 30 kms.
Bajo muy bien, el estómago es lo único que me permite hacer sin molestarme mucho; como no tengo que hacer mucho esfuerzo, pues solo es dejarme ir, puedo poner un ritmo majo, y si es sendero técnico, me desenvuelvo bien; de hecho es prácticamente en los único tramos que consigo adelantar corredores.
LLego al Chozo Aranguez, y no puedo reprimirme de beber del cristalino y fresco arroyo que recorre la pradera; ese agua siempre revitaliza después del esfuerzo de la dura bajada en este tramo del Peñalara.
Continúo por el sendero y enfilo ya directo a La Granja, alcanzo la tapia de los Jardines del Real Sitio y llego a la pista de tierra, encontrándome a Anaime y su familia. Un par de minutillos de saludos y comentarios, me animan y sigo para delante. Entro en el pueblo y llego al avituallamiento, km 82 y 13:55 horas de carrera. Sonía está de nuevo esperando y me saluda y anima.
Como no puedo comer, repongo líquidos, un par de rodajas de naranja que exprimo y continúo. Mientras salgo del pueblo llamo por teléfono a María y le cuento como voy y me pone al día del resto de compañeros; parece que la cosa va bien, y excepto Javichín y Rodrigo, que no estaban bien para la carrera y se habían retirado, el resto continuaba en la lucha.
Salgo de La Granja y cojo el camino de las Pesquerías Reales, con el río Eresma cristalino a mi izquierda invitando a dejar todo y darse un baño. El calor ya se hacía patente y atravieso la zona de la Boca del Asno, repleta de gente pasando el día con las neveras, las cervecitas, los bocatas, etc, que me daban una envidia de aupa. Pili, la mujer de Javi, aparece inesperadamente en este tramo, y me anima y hace un par de fotos para ir informando al resto. 
Todo este tramo lo tengo que hacer prácticamente andando, el estómago no me deja más que algunos pequeños trotes, así que la Casa de la Pesca se me hace muy larga, hasta que llego a ella, siendo ya el km 92 y en 15 horas y 26 minutos.
Un momento de charla con los voluntarios y hacia el duro tramo del Arrastradero para alcanzar la Fuenfría y el camino Schmid, 4 kms, de buen desnivel que a estas alturas hacen mella. Los supero mejor de lo esperado, y repongo líquido con la rica agua de la Fuenfría. Hago el Schmid como puedo, pues va picando para arriba y solo me permite andar, pero no se me hace muy largo, a decir verdad, son 5 kms, del 96 al 101, que los recorro en apenas 55 minutos, llegando al puerto de Navacerrada.
Ya está, si, lo que queda no tiene dificultad prácticamente, solo una pequeña subida al Emburriadero de 1 km de longitud pero muy tendida, y luego todo bajada por la senda de la Tubería y de Las Cabrillas.
Así que ya con las ganas de llegar, avituallo rápidamente en el puerto, y tras volver a saludar a Sonia y despedirme de ella, enfilo al último repecho y luego me lanzo por la técnica senda de la Tubería y enlazar con la de las Cabrillas, hasta que vuelvo a salir a la pista de tierra que de regreso vuelve a pasar por La Barranca.
Ya no paro, son 8 kms desde el Emburriadero que me hago del tirón a buen trote hasta meta. 
Por fín aparece el pueblo, la calle asfaltada, la megafonía de meta que se empieza a oir a lo lejos, los aplausos de la gente, hasta que llega la alfombra azul y al fondo el ansiado arco de meta. Entro exultante y feliz de haber hecho mi mejor marca, 19:07, de haber podido vencer el tema estomacal y haber tenido fuerzas para afrontar el duro recorrido.
Raul y Raquel me están esperando en meta, él ha entrado unos 15 minutos antes, un tiempazo el suyo.
Y en meta, muchos amigos, Ppong, que venía de hacer la de 60 Kms, Justo, Luis Arribas, Felipe, el director de la carrera (felicidades por la organización de la misma desde aquí), Orchid, Sonia, etc, etc. Que grato es saludar a compañeros corremontes y compartir las experiencias.
Luego con el paso del tiempo fueron llegando las noticias de que el resto de compañeros iban bien en carrera y fueron llegando a meta cada uno en sus tiempos, mejorando sobre años anteriores; ole por ellos; lo que fue el mejor colofón de la prueba.
Al final mi gps marcó 114,5 kms, creo que la variante de Cantocochino saca algún km más al recorrido. Aquí está el recorrido de mi carrera en el Garmin.
Felicidades a la organización, a los voluntarios, y a todos los corredores que decidieron ponerse en la línea de salida. 
Hasta la próxima!!!!!!