miércoles, 31 de diciembre de 2014

LA ULTIMA CIMA DEL AÑO

Bueno, pues el 2014 se acaba, ya no da más de sí, y para cerrarlo, esta mañana hemos subido desde Cantocochino al Yelmo, en un entreno tranquilo, saboreando La Pedriza solitaria, hoy había poquísima gente a esas horas, y un día de sol y de luz espectacular.
Hemos subido desde Cantocochino a la Gran Cañada y al Yelmo. En su cima la temperatura era tal que parecía primavera. Hemos bajado por la misma ruta y muuuy tranquilos, para luego en el parking brindar por el este año que cerramos, y esperar que el 2015 nos siga trayendo salud y muchos kilómetros por montaña.

FELIZ AÑO NUEVO a todos.





domingo, 28 de diciembre de 2014

SAN SILVESTRE TRAIL (PEDREZUELA)

Ayer sábado participé en la última carrera del 2014; cerramos un año mas de carreras por montaña, habiendo disputado unas cuantas ultras y un montón de entrenos, que me han permitido pasar buenos ratos y disfrutar de la montaña en todas sus variedades.
Una mañana fría nos recibía en Pedrezuela, pero por suerte sin viento, por lo que la temperatura para correr no era mala.
Unos 400 corredores nos dimos cita, para recorrer los 18 kms de un entretenido recorrido que permite correr en casi todo el trazado, siendo especialmente bonitos algunos tramos del cañón del Guadalix.
Solo un par de bajadas un poco técnicas, representan la mayor dificultad, el resto es pista y sendero, en donde hay que dosificar, si no los últimos kilómetros pueden hacerse muy duros, pues el recorrido, prácticamente no da respiro ya que es un continuo sube u baja, y el último kilómetro es de subida continua hasta llegar a la meta.
Yo salí a ritmo controlado para no asfixiarme en las primeras rampas tras salir del pueblo. El perfil favorable del inicio puede llevar a engaño, y luego vienen un par de rampas que te pueden dejar tocado para el resto de carrera. Aprovechaba para adelantar en las bajadas más o menos técnicas, pues aquí se nota la diferencia de los que estamos acostumbrados a correr por montaña, de los que se apuntan a éstas por primera vez, u ocasionalmente. Luego en el llano o en cuando picaba hacia arriba, intentaba no pasarme de pulsaciones e ir siempre con buenas sensaciones.

Toda la carrera fui con Guillermo, compañero de entrenos y carreras del Comando Guadarrama y mantuvimos un buen ritmo hasta la meta.
Completamos el recorrido en 1:43:24, puesto 140 de la general y 7º de mi categoría. 
Felicito a la organización por el desarrollo de la prueba, buena bolsa del corredor, camiseta, buff y bolsa de ropa, junto con tetrabrick promocional de un caldo. Muy bien marcado el recorrido y bien los avituallas; voluntarios en los puntos de desvío (gracias por vuestra labor) y un avituallamiento de meta con barbacoa que abría el apetito. Corrí la primera edición y mantienen el nivel, y si cabe lo han mejorado. 

Desde aquí quiero hacer una pequeña protesta sobre como están cambiando las carreras por montaña, o los trails, con la llegada de corredores del asfalto. En esta carrera que no da premios de valor, ni nada parecido, y ya se puede ver como hay corredoras que van con su pareja, amigo o compañero, que les va haciendo de liebre marcando el ritmo, para así ver si pueden subir al podium, no se paran en los avituallamientos, sino que la liebre les coge agua para no perder tiempo; muchos corredores no llevan vaso o bidón, como se pedía en el reglamento, para beber en los avituallamientos, con lo que beben a morro de los bidones, con tal de no portar nada encima. La filosofía de las carreras por montaña o trails, al menos desde que empecé, hace ya unos cuantos años, era diferente y mucho más natural de lo que ahora se están convirtiendo. 

No es este caso concreto, pero las organizaciones de carreras exigen mucho en los reglamentos, y luego son poco rigurosas consigo mismas a la hora del cumplimiento del reglamento, control de material, etc., y para que esta disciplina no se vaya estropeando, deberían ser las primeras cumplidoras de sus propias exigencias.

domingo, 21 de diciembre de 2014

CARRERA DE NAVIDAD DE CERCEDILLA

Pues como es habitual en los últimos años, no podía faltar esta carrera en estas fechas, para continuar con mi participación en la misma, que llevo teniendo en los últimos 8 años.
Otro buen día de sol y helada mañanera, aunque no muy severa, que nos da cita a los 2500 corredores que tomamos la salida.



Recogida de dorsal, saludos a los conocidos y la visita a la churrería de Cercedilla para calentar el cuerpo con un buen café o chocolate y una buena bandeja de porras.
A las 10:30 la salida, y con un buen recorrido por pista y senderos anchos, permite que no haya aglomeraciones y parones. Tras unos 2 kms de bajada por las calles del pueblo, comienza la subida para coger la senda Puricelli, que ya va estirando el pelotón. LLegamos a la altura de las Dehesas y cogemos la senda Schmidt para ya internarnos en el bosque de pinos e ir cogiendo diferentes senderos con tramos de bajada técnica y divertida , que nos van llevando progresivamente de nuevo a Cercedilla, tras 14 kms de recorrido.










EL BELEN AL PEÑALARA

Sin querer se ha convertido en una "tradición" que llevamos ya, tres años haciendo. El día elegido, siempre cercano al comienzo de la Navidad, hacemos una ascensión al Peñalara y subimos un pequeño belén, lo ponemos en el vértice, nos hacemos una foto, lo recogemos y para abajo.









Este sábado salimos del parking de Cotos con las primeras luces dirigiéndonos hacia el collado de Citores. El sendero de subida tenía muchas zonas heladas, que se hacían mayores a medida que cogíamos altura. Antes del collado el sol comienza a bañar las cumbres de los dosmiles cercanos, Montón de Trigo, 7 Picos, y demás, pintando de rosa la nieve de sus cimas, y dejando un bonito, con el cielo limpio y azul.
LLegamos a Citores y decidimos poner ya los crampones, para traccionar mejor. Dos Hermanas, la Ceja, y hasta la cumbre de Peñalara, cruzándonos solo con un senderista que ya bajaba.
El día era buenísimo, sol, un poco de aire frío pero llevadero y una atmósfera limpia que permitía ver Gredos nítidamente.
Ponemos el belén nos hacemos las foticos, aprovechando los contraluces y bajamos a la carrera con las seguridad que dan los crampones, un valor añadido notable.
Decidimos desviarnos al refugio Zabala y bajar a la laguna. Una vez pasada ésta, en la pista, ya nos quitamos los pinchos y terminamos de nuevo en Cotos.
Un buen café en la Venta Marcelino para comentar los 13 kms de la jornada, divertidos con la nieve y el hielo, cierra el entreno por este día.


sábado, 6 de diciembre de 2014

EL LABERINTO DE LA PEDRIZA

Esta zona escondida de La Pedriza, era desde hace tiempo, un lugar que queríamos visitar. Habíamos pasado cerca en muchas ocasiones, pero nunca nos adentramos en este recóndito lugar.
Fuera de los circuítos habituales y "cómodos", La Pedriza aquí se presenta majestuosa, potente, silenciosa y tranquila. Casi como un fortín de duro granito colgado en las alturas entre la Pedriza anterior y posterior, más o menos.
Salimos de Cantocochino con frio mañanero, dirección a la Gran Vía pedricera. Alcanzamos el prado Peluca y tiramos hacia el Tolmo, para aquí ya desviarnos por un técnico sendero que progresivamente nos va subiendo por grandes bloques.
El paisaje se va haciendo cada vez más bonito, encontrando rincones y espacios realmente bellos, de puro ambiente pedricero.






LLegando al Laberinto comienza a nevar dejando las rocas mojadas y muy resbaladizas. Bajamos al collado de la Dehesilla, y despues de reagruparnos descendemos de nuevo a prado Peluca y a Cantocochino, para terminar este singular entreno.
Pocos kilómetros en esta ocasión, solo 11, pero muy trabados por lo técnico del recorrido, y con muchas paradas para contemplar los paisajes que se habrían ante nosotros.





sábado, 29 de noviembre de 2014

POR LA SENDA TERMES

En esta ocasión la propuesta era recorrer esta entretenida y técnica senda que nos lleva hasta Las Torres, y para allá que nos hemos ido.
Parecía que la meteo nos iba a dar algo de tregua y así ha sido; el amanecer fresco, pero temperatura moderada para esta época del año y la lluvia, de momento, nos da un respiro. A las 8:15 en el parking de Cantocochino, listos para comenzar la ruta. 

Nos dirigimos hacia el Collado del Cabrón por la vertiente del rio Manzanares, subiendo al trote todo el trayecto. Tras el reagrupamiento cogemos la senda que nos lleva al bonito paso encajonado del Pajarito. 

Las rocas están empapadas por lo que hay que llevar cuidado, algunas resbalan mucho. Rebasamos el collado de la Romera, y entramos en la zona de bloques graníticos que hay que ir trepando y destrepando para llegar a los Tres Cestos, continuando y progresando por el PR que discurre bajo la cuerda de Las Milaneras. 

Por este tramo comienza a aparecer la nieve, mientras la Cuerda Larga, ya completamente nevada decora el fondo del paisaje, con La Maliciosa a la izquierda del cordal, cubierta con un gorro de nube escondiendo su cima.

 La Maliciosa

 LLegando al collado del Miradero con las Torres al fondo

Remontamos el ahora blanco sendero, precedidos por las huellas de un zorro, perfectamente marcadas en la nieve, y llegamos al collado del Miradero, con las Torres enfrente, dejando unas vistas impresionantes.

Unas fotos de rigor, y enfilamos para abajo el técnico sendero que nos baja progresivamente hasta los Cuatro Caminos y de nuevo a Cantocochino.













Casi 15 kms de puro disfrute pedricero, con algo de lluvia desde el Miradero prácticamente, y con los senderos ocupados por las aguas de arrollada, típicas de esta época del año, y que hacen que los descensos sean una gozada de trail técnico y de calidad.


Las fotos del entreno aquí

sábado, 15 de noviembre de 2014

PISANDO NIEVE

Una senda poco transitada por nosotros, iba a ser esta vez, el objetivo del entreno. Una ruta maja que Raúl había hecho hacía poco tiempo y que le había gustado.
 Puerto de La Fuenfría

Así que quedamos a las 8:30 en Cercedilla estación, y coincidimos con Pedro y dos amigos suyos que también iban a comenzar el entreno, con lo que decidieron venirse con nosotros.
Frío a esas horas, 5º, pero parecía que no iba a ser un problema. Iniciamos el recorrido por el Puricelli para ir al puerto de la Fuenfría. Al abrigo del bosque y de las laderas del valle, se calma el viento y la sensación térmica es más agradable. LLegando al puerto aparece la nieve, con poco espesor y cubriendo ligeramente las copas de los pinos, dejando el paisaje muy bonito. 
 Subiendo al Cerro Ventoso



 En el Cerro Ventoso

En el puerto el airecillo se hace notar, y en la posterior subida al Cerro Ventoso, éste, hace honor a su nombre, pero como en poco tiempo bajamos al collado Ventoso, no nos castiga mucho.
Desde aquí cogemos la Senda de los Alevines, y a cobijo de la ladera suroeste del 2º pico de 7 Picos, vamos de maravilla por este entretenido tramo. 




 Collado Ventoso




 

LLegamos a la pradera de Majalasna con un paisaje espectacular, los bloques de granito cubiertos con una fina capa de nieve, contrastando con los tonos oscuros del granito y la suave niebla difuminando las cimas de los 7 Picos; invitaba el entorno a quedarse un rato para hacer unas fotos. Continuamos el descendente sendero hasta la pradera de Navarrulaque y al Mirador de los Poetas, tomando por el sendero que sale detrás y llegar a Cercedilla de nuevo.


Pradera de Majalasna



Han sido 19 kms de recorrido divertido y entretenido, con casi 2000 metros de desnivel acumulado.
Una buena manera de comenzar la temporada invernal.

 

domingo, 9 de noviembre de 2014

SIERRA DE LA CABRERA

Ayer sábado nos fuimos a la tranquila sierra de La Cabrera para hacer un entreno ligero y disfrutón. Salimos de la rotonda de desvío al Berrueco y cogemos el PR M-13 que nos lleva por la vertiente norte al Pico de la Miel. Luego continua recorriendo la cuerda de la sierra en un agradable sendero con los canchos rocosos a la izquierda y las vistas al amplio valle del Lozoya a la derecha.

Pico de la Miel





Recorriendo el PRM-13





Además hemos tenido suerte con la meteo, y la mañana ha amanecido tranquila, sin viento y con temperatura agradable, para la época del año que estamos 
Tras recorrer tranquilamente la cuerda llegamos al collado del Alfrecho, para continuar, ahora en fuerte subida al Cancho Gordo. Avituallamos un poco en el vértice, mientras contemplamos el paisaje desde esta privilegiada atalaya.


Cancho Gordo

Descendemos por el mismo sitio de nuevo al collado del Alfrecho y bajamos por el sendero que va directo a la pista que sube de La Cabrera al convento de San Antonio. La atravesamos y enfilamos hacia el Castro de La Cabeza, para visitar las ruinas de un poblado protohistórico.



A continuación, el siguiente punto es llegar a la tumba del Moro, un enterramiento antropoformo en piedra, y varias tumbas con lajas de piedra, de época seguramente visigoda.
Desde este punto volvemos a La Cabrera por el Sur, y atravesando el pueblo, llegamos al punto de salida, en el norte.
Total 16 kms y 780 metros de desnivel positivo, y una buena mañana con Nano y Juan Angel, disfrutando del recorrido, el paisaje y la compañía.



domingo, 26 de octubre de 2014

ULTRA TRAIL DE GREDOS 18-10-2014

Pues ya un poco descansado y con la mente relajada voy a comentar mi participación en esta primera edición de la ultra, por un macizo espectacular como es el de Gredos.
La actividad comienza en Candeleda, donde me reúno con mis compañeros de entreno y fatigas varias. Habíamos quedado para recoger el dorsal y después cenar en un restaurante del pueblo. Las risas y charlas ultreras van metiéndonos en ambiente, antes de retirarnos lo mas pronto posible a dormir en el polideportivo. Mas que dormir fue un duermevela, pues los ruidos eran continuos, gente que llega tarde, los que se levantan, los que hablan, móviles que suenan, etc; además que no había mucho margen para descansar pues a las 3:00 a.m. todos arriba para preparar el equipo personal y comer algo y no llevar el estómago vacío a la salida.
En la plaza del pueblo 200 corredores esperamos la salida a las 4:00 a.m.. Recorremos un kilómetro mas o menos y salimos del casco urbano. Aquí me sorprende el pelotón de corredores, pues justo cuando vamos a rebasar la última casa, la pista sube una pequeña cuesta de 30 - 40 metros de poca inclinación, y la mayoría de los corredores que me rodean, sacan bastones y se ponen a andar. Un poco perplejo por la prontitud de pausar el paso, aprovecho para adelantar un buen número de ellos y avanzar a terreno más despejado. Ahora nos esperan 28 kms de pura pista de tierra, lo que nos deja llevar un buen ritmo. Javi y yo proseguimos juntos, el resto de compañeros han quedado un poco más atrás. Intentamos controlar para no ir demasiado rápido y luego pagar las consecuencias. Saludamos a algún que otro conocido como Jose Berrio, con el que vamos juntos durante muchos kms por la pista. La noche hace que no se haga monótona esta parte del recorrido, pues hay que fijarse donde pisas para no tener una caída tonta. 
Tras 3 horas y 15 minutos llegamos al avituallamiento del Nogal del Barranco, punto donde abandonamos la pista y nos metemos en la montaña, cogiendo el sendero que nos sube a La Mira (2.343 m), donde llegamos en 5:13 horas.
Nos amanece un poco antes de llegar al refugio Victory, en el que charlamos con un par de montañeros mientras contemplamos el galayar de Gredos. 

  Pasando el refugio Victory

Seguimos el técnico ascenso y según nos acercamos a la cima, el viento empieza a soplar fuerte. En la cuerda una densa niebla la cubre, y después de fichar en el control, nos indican que sigamos el cordal. Las dudas nos asaltan, no hay ni una marca, pero seguimos el sendero sin saber si vamos bien o no. Al poco vienen un par de chavales de la organización y nos confirman que vamos bien, y que no hay marcas porque el que tenía que balizar el recorrido, se había perdido por la noche y la niebla; absortos nos quedamos, como no llevaba al menos un gps con el track??, para saber por donde tenía que balizar!!!.

La niebla nos da una pequeña tregua y vemos abajo más corredores, parece que vamos bien, y vuelven a aparecer cintas de marcaje, si bien, muy distanciadas.
Una vez abajo de la cuerda de los Campanarios llegamos a Prado Pozas con un terreno lleno de hierba y agua que dificultaba bastante la pisada, pues la hierba guardaba sorpresas en forma de agujeros que había casi que intuir. 

 Por la Cuerda de los Campanarios     


Puente de Roncesvalles

Tras un duro descenso bajamos al puente de Roncesvalles, para iniciar el ascenso a la parte más dura de la carrera, el ascenso al Cabeza Nevada. Tras atravesar la pradera del Cervunal, comienza el verdadero ascenso por una dura y vertical pedrera, que al llegar a la arista está muy venteada y hay que ir con cuidado pues el fortísimo viento te hace perder el equilibrio. Tengo que para un poco y tomar como pueda una barrita, pues voy apajarado; el estómago ya me estaba fastidiando y apenas comí nada en el avitualla del puente de Roncesvalles, y si no comes, se paga.


Pradera del Cervunal con el Cabeza Nevada al fondo

Subiendo grandes pedreras al Cabeza Nevada


Respondo muy bien a la barrita energética, me vuelven las fuerzas y coronamos el Cabeza Nevada en 9:30 horas, entre un huracán de aire. La bajada se hace por un pedregal yo creo que mayor que el de subida. Ir continuamente pisando en las aristas de grandes bloques es un ardúo ejercicio tanto físico como mental, cualquier pie mal puesto supone una posible dura caída.

 Cima del Cabeza Nevada

Inicio del descenso del Cabeza Nevada

Tras penar bastante llegamos al Gargantón, comenzando aquí el sector más bonito de la carrera, al menos para mí. Remontamos esta canal con varias trepadas y siempre progresando entre bloques, llegando a algunos espacios casi paradisiacos, con cascadas, praderas y marmitas de agua cristalina. Alcanzamos la parte superior del Gargantón llegando al Rellano del Ameal en 11:00 horas, al pie del pico del mismo nombre, el Ameal de Pablo (2.489 m).
Remontando el Gargantón


Un lugar mágico en medio de la subida del Gargantón

Rellano del Ameal, bajo el pico Ameal de Pablo
 
Bajando la Canal de Isabel II con Los Tres Hermanitos al fondo

 Destrepando pasos delicados en la Canal de Isabel II


 Con las piernas bastantes castigadas y un duro descenso llegamos a la Laguna Grande y el refugio Elola. Fichamos rápidamente y bordeamos la laguna para dirigirnos hacia los Barrerones. Comienza una nueva pájara, y el tramo de subida se me hace duro; como llevo el estómago mal, es complicado alimentarme bien, pero tengo que hacer acopio de ganas para tragarme una barrita, y así recuperar un poco las fuerzas. 

 El refugio Elola y Laguna Grande

Recupero un poco y tras fichar en el control de los Barrerones tiramos hacia el Morezón (2.389 m) en 13:00 horas. Parece que es más duro de lo que en realidad nos costó, y tras pasar por el control, ya todo lo que queda es bajada; muy técnica eso sí, pero bajada al fin y al cabo. 



 Al fondo el Morezón, ultima ascensión del recorrido

LLegamos al puerto de Candeleda y proseguimos por el tortuoso sendero hasta que desembocamos en una inclinada pista de tierra que hace sufrir a mis rodillas, teniendo que  parar para ir andando cada poco, pues el dolor es muy grande y no me deja trotar.
Un rato a trote y otro andando vamos limando los 16 kms que nos separan, llegando a Candeleda de día todavía, y no creyéndonos el carrerón que nos ha salido.
Alcanzamos las primeras casas y atravesamos las calles, con el público aplaudiendo y animando a nuestro paso, nos agarramos de la mano para entrar en meta en 15 horas y cuarenta y tres minutos, puesto 43 y 44 de la General, y segundo de veteranos B. Un sentido abrazo en meta que resumen las 15 horas largas de lucha y sufrimiento que hemos pasado juntos.
Nos vamos al polideportivo, que dista como un kilómetro y medio, de la meta, para ducharnos y comer algo. La ducha con agua fría, y el avituallamiento de meta, un poco cutre para lo que se esperaba.
Nuestros compañeros Anaime y un amigo suyo entraron en las 18 horas y Luis, Fernando y Guillermo consiguieron entrar en meta, en torno a las 21 horas, y tuvieron que luchar perdidos en la noche con el frio y el nulo balizaje en el tramo del Morezón, menos mal que dieron con el camino correcto para bajar por el puerto de Candeleda. Roberto se vió cortado por un cierre horario y no pudo acabar la prueba; iba convaleciente de una lesión lo que le mermó físicamente.

La prueba me dejó un buen sabor de boca, porque se nos dió bien, y porque en los 2 o 3 puntos donde estuvimos a punto de desorientarnos, tuvimos suerte, y, o bien nos avisaron nada más ir por el sitio erróneo, o nos dimos cuenta nosotros mismos a poco de equivocarnos, pues el balizaje en general fue insuficiente de todo punto.

Desde luego, la organización de esta carrera tiene que ser más rigurosa consigo misma. A los corredores se nos exige un certificado médico y un documento firmado de Descargo de Responsabilidad, en el que firmamos una serie de compromisos, algunos de dudosa legalidad, haciéndonos responsables de ellos. La organización por su parte establece que habrá control de material antes de la salida, y luego controles sorpresa en el recorrido; NO se ha cumplido, no se han preocupado de comprobar que los corredores portaban lo mínimo indispensable para una situación de emergencia en la montaña, ni antes, ni durante la prueba. Otra de las responsabilidades de la organización es el balizaje de la prueba, y fue en algunos puntos inexistente, en otros demasiada distancia entre balizas, y curiosamente, en tramos donde el único paso posible es por el que se iba, había marcas cada 20 - 30 metros; inexplicable.
También de reseñar los pocos voluntarios que había por el recorrido, especialmente en las zonas complicadas, donde en caso de accidente se hubiera tardado mucho en contactar con alguien de la organizacion. Los voluntarios que había, unos héroes, soportando el frio y el viento y ayudando y dando información, en lo que podían.
Y los avituallamientos escasos, aunque como yo no puedo comer prácticamente, no es que lo eche mucho de menos, pero el colocarlos en sitios poco accesibles, hace que no puedan ser abundantes y variados.
Y lo que si que no puede ser es que el avituallamiento de meta esté a 1,5 kms. Se llega a meta muy justo de fuerzas y con sed y no puede ser que no haya más que una triste botella de agua; esto no es un 10.000 de asfalto que acabas en 45 min, son muchas horas y llegamos deshidratados y agotados.
Esperemos que la organización tome nota de lo que es esencial en una carrera por montaña, no solo por el bien de la carrera, sino por el bien de los corredores.
Gracias a Javi,  mi compañero de carrera por su compañía y por las estupendas fotos.

La clasificación de la ultra
Mi carrera en el Garmin