lunes, 17 de junio de 2013

TRAVESERO

Pues el viernes 14 por la mañana temprano salimos para Arenas de Cabrales, con la mira puesta en la Travesera de los Picos de Europa, la décima edición de esta prueba que marca un punto y aparte en la carreras por montaña.
Sus 74 kms y 13.200 metros de desnivel acumulado dan una idea de la dureza que puede tener esta carrera, pero hasta que uno no lo siente en sus carnes, es difícil imaginarlo. Además esta edición, al ser un año de muchas nevadas, todavía quedaba mucha nieve a partir de los 1500 - 1600 metros, con lo que la organización exigió también llevar crampones.
A las 12 de la noche del viernes 14 se dió la salida, y partimos los cerca de 300 corredores, con buena temperatura y un monton de kms por correr.
Las diferentes subidas y bajadas a los collados, con 

más de mil metros de desnivel positivo en apenas 5 kms, como el Canalón del Jidiellu hasta llegar al Collado de Valdominguero, o los 2000 positivos desde Caín subiendo por la Canal de Dobresengos hasta la Horcada de Caín, en apenas 7 kms, marcan el devenir de los corredores. Si las subidas son de infarto, las bajadas son de vértigo, y en todo el recorrido hay varios pasos en los que hay que extremar las precauciones para no tener una seria y peligrosa caída.

Todo esto amenizado por unas vistas inigualables, y unos paisajes de ensueño, que nosotros tuvimos la oportunidad de disfrutar pues tuvimos suerte y la meteo nos respetó, ofreciéndonos un cielo limpio en las alturas y el mar de nubes abajo.
La abundancia de nieve hizo que los descensos de los collados fueran divertidos, a la vez que cansados, pues nos hundíamos hasta más de la rodilla, pero a la vez evitaba el transitar sobre rocas.
Es una prueba que va muy justa de horario en los controles y en la que no te puedes despistar, pues cualquier imprevisto te puede dejar fuera de carrera a la mínima ocasión.
Apretando los dientes, pude entrar en meta junto a mis amigos Luis Delgado y Sergio Cabello en 21:27, y un sabor agridulce, pues dos compañeros tuvieron que retirarse al romper los bastones, y ya verse imposibilitados para progresar debidamente por las palas de nieve, y llegar tarde a los cointroles; una lástima pues entrenamiento y fuerza llevaban de sobra, pero como decía anteriormente, cualquier pequeño imprevisto, aquí lo pagas muy caro.

Muchas gracias a la organización y voluntarios, de los que está la carrera llena por todo el recorrido, que se portaron de maravilla y siempre muy atentos.








4 comentarios:

Sr. Ornitorrinco dijo...

enhorabuena !!!
me gustaria hacerla algun año.
saludos.

Chusta dijo...

Muchas gracias. Te la recomiendo, es una verdadera carrera por alta montaña, y todo el recorrido es una pasada.
Un abrazo

Equipo de "A media horita" dijo...

Enhorabuena máquina!! Lo conseguimos!!!

Chusta dijo...

Gracias Sergio, igualmente, que nos lo hemos ganado.
Un abrazo