sábado, 3 de septiembre de 2011

¡¡¡¡ FINISHER UTMB !!!!

Algo que parecía muy lejano hace unos meses, y ahora ya ha pasado. Atrás quedan un montón de entrenos, de carreras, de madrugones, de frio, de calor, de soledad, de compañía, con un objetivo enorme para esta temporada, el UTMB y conseguir ser finisher, parece un sueño.
Llegué a Chamonix con mi mujer María, y mis hijas Bárbara y Sara el martes 23 de Agosto. Cogemos el apartamento y paseíto por el pueblo. Nada más salir ya la montaña te embriaga con sus nieves perpetuas, la lengua del glaciar encima de tu cabeza, y un montón de picos alrededor de mucha altura, entre los que destaca la Aiguille du Midi de 3.842 m. 
Durante el miércoles y el jueves por la mañana estuvimos haciendo excursiones para conocer diferentes zonas del valle, según me indicó Luis: La Mer du Glace, impresionante visita al glaciar, entrando en una cueva de hielo excavada en la lengua del mismo y  el Telecabina hasta la Aiguille du Midi, 2.800 m por encima de Chamonix y cuya ascensión en el telecabina da bastante impresión por la altura que se alcanza.


El jueves por la tarde ya llegan Luis y David y nos juntamos para comer, ya con más amigos y compañeros del Tierra Trágame: Ppong y su hija Marina, Mariete y Chelo, Sergio y Ana, David y su familia, Jesús y su familia, y por la tarde hacemos una kedada todos bajo el arco de salida, donde también asisten Raul Frechilla, Nerea Martinez, Arturo, César que va a correr la CCC y alguno más que seguro olvido.


Recogido el dorsal y pasado el control de material solo queda esperar a que llegue el Viernes.
Amaneció cerrado y se cumplieron las previsiones, lluvias y bajada de la temperatura, con lo que la organización decidió posponer la salida 5h, a las 23:30 de la noche. La tarde se hizo larga, pero cuando empecé a vestirme y fui hacia la salida, al ver el ambiente que había allí, te vienes arriba a pesar de la lluvia que estaba cayendo. Nos juntamos Luis, David, Jesús, Sergio y yo, esperando 1h en la zona de salida, aprovechando para que los familiares nos tiraran fotos y vivir el ambiente.
El speaker nos va jaleando mientras que se aproxima la hora establecida, comienza a sonar la música, besos a los familiares y nos acercamos lo más posible al arco de salida. Comienzo a emocionarme con esa música, las luces, los gritos, los trailers, todo es un poco mágico en esos momentos, y tras una pequeña cuenta atrás se da inicio a la carrera, con la música sonando por todo el recorrido de Chamonix. No se pueden describir esos momento, que cantidad de gente a los lados hasta que sales del pueblo, y ya comienza de verdad la prueba. 








Desde el primer km fui con Luis, el objetivo era llegar los dos. Fuimos pasando los controles, los avituallamientos, bien, con margen sobre el tiempo de cierre. Las tres primeras horas no paró de llover, especialmente con fuerza al llegar a la primera subida importante, Delevert, y luego una bajada delicada sobre hierba empapada que nos llevaba al primer avituallamiento St. Gervais. Reponemos líquidos y comida y continuamos la marcha para llegar a la primera barrera horaria Les Contamines (1.170 m), donde llegamos con 1h de margen. Aquí alcanzamos a David y nos comenta que se retira, no puede seguir con los akiles, una lástima.
Afrontamos ahora una de las subidas más duras hasta alcanzar la Croix du Bonhomme (2.443 m)con nieve de la noche y los copos que nos caían encima. Una vertiginosa bajada a Les Chapieux donde nos empieza a amanecer, para a continuación comenzar una nueva y dura subida al Col de la Seigne (2.516 m). Adelantamos a muchos corredores en esta dura ascensión y Luis y yo vamos fuertes, sin hacer paradas ni descansos salvo en los avituallamientos. La nieve de nuevo se hace presente en la Seigne y la niebla y copiosa nevada nos castiga unos 300m antes del paso del collado.
De nuevo delicada bajada por el suelo lleno de barro y muy deslizante donde en un par de ocasiones doy con mi trasero en el suelo. Bajando por un sendero pedregoso antes de llegar a Lac Combal (1.970 m), vuelvo a tener una caída al intentar adelantar a un corredor e intentar no tropezar con su bastón; resultado un fuerte golpe en la rodilla derecha que pensaba que me iba a hacer abandonar pues era un dolor grande y agudo. Afortunadamente tras unos minutos y mover la rodilla y poder andar volvemos a tomar la marcha.
Pasado Lac Combal de nuevo dura ascensión hacia la Arete du Mont-Favre (2.435 m) por una ladera de praderas de altura y tras 10 km de bajada llegar a Courmayeur (1.200 m), donde tenemos una bolsa con ropa de recambio. 
Llegamos con una hora de margen sobre la barrera horaria y comimos y nos cambiamos de ropa.
De nuevo a subir, ahora toca el reugio Bertone  (1.999 m) y después el refugio Bonatti (2.010 m), donde empieza a caer la segunda noche. Nos encontramos con Carlos Muñiz con problemas estomacales y no tiene buena cara, llega al refugio Bonatti pero el tiempo de corte va justo y por la noche se puede ir menos rápido. LLegamos a Arnuva (1.769 m) con 45 minutos de margen y tras reponer comida y líquidos iniciamos el duro ascenso al Grand Col Ferret (2.537 m). Un rosario de frontales se ve zigzagueando por la ladera de esta imponente subida con rampas fortísimas. Esta ascensión la hacemos también del tirón y adelantando muchos corredores, vamos bien de fuerzas. Cuando coronamos hace mucho viento muy frio, luego nos dijeron que los termómetros marcaron 12ºC bajo cero, por lo que hicimos rápido el descenso para bajar altura y coger mejores temperaturas. 



Tras 10 kms de bajada llegamos a La Fouly, con el tiempo algo justo unos 40 minutos y Luis empieza con problemas en el tibial, no puede correr. Salimos del avituallamiento y Luis me dice que tire que el no puede, intenta andar pero no hay tiempo para llegar al siguiente punto dentro de la barrera horaria. Desgraciadamente a las 3:30 de la madrugada, tenemos que tomar la decisión más desagradable e inesperada, tener que separarnos pues el se retiraba. Aunque intentó continuar andando durante una hora se dió cuenta que no llegaba a Champex-Lac en tiempo y decidió volver a la Fouly para retirarse; yo me fui con mala leche pensando en mi compañero y como se había todo al traste en un momento.

Lo único que podía hacer era continuar y eso hice. Muchos corredores ya empezaban a tumbarse en el suelo o a sentarse en un lado del camino para hechar un sueño, vencidos por el cansancio, pero eso es lo mismo que retirarse pues no había tiempo para llegar al siguiente control si te entretenías un poco. 
De 4 a 5 de la madrugada anduve un poco zombie, venciendo al sueño y andando en tramos donde la mente iba desorientada. Es cierto, en la segunda noche se ven imágenes, alucinaciones, sombras, que la mente recrea debido a la fatiga y la falta de sueño. Al atravesar Praz de Fort, en una casa habían sacado una cacerola de te y al beber un vaso me devolvió a la vida. Es como si me sacara del trance en el que iba y volví a ser plenamente consciente de mis actos. 
Mirando el reloj afronto la dura subia a Champex-Lac (1.477 m), donde llego con 30 min de margen, sobre las 7:00 a.m, comenzando a amanecer. 
A partir de aquí varia el recorrido por la tormenta del viernes y comienza el calvario con la falta de información exacta de kms y desnivel. Ahora tenía bastante tiempo a la siguiente barrera horaria, 7 h, pero desconocía el trazado, por lo que imaginaba sería duro por el número de horas de margen.
No podía imaginar lo duro que era y los kms de más que nos habían metido. El recorrido por Martigny, la subida al Col de Forclaz, impresionante, la bajada a Trient, la subida a Catogne, llegar a Vallorcine con una bajada infernal, alcanzar Argentiere y los últimos 17 kms de camino tortuoso con bloques angulosos, raices de arbol y una dura subida a 4 kms de la meta, hicieron que esos 50 kms finales se convirtieran en un calvario, y para muchos no llegar al tiempo marcado de cierre de meta.
Afortunadamente yo conseguí un colchón de horas en el tramo a Trient, y eso me permitió conservarlo, y poder entrar en Chamonix sobre las 18:30 del domingo, por ese recorrido lleno de gente que te aplauden, te gritan, te animan mientras vas atravesando las calles; de repente veo a mi mujer y mis hijas esperándome unos 200 m antes de la llegada, me cogen de la mano, y hacemos los 4 juntos esos 200 m  de gloria, con el vello erizado, la emoción en la garganta y entramos juntos por ese pedazo de arco de meta, en 43 h 22 min, tras 182 kms y 10.800 m D+.

Parece mentira pero se terminó, las felicitaciones, los abrazos con la familia, los amigos, no se puede explicar lo que significa en esos momentos. INOLVIDABLE.




Dejo el enlace con la lectura del Garmin: http://connect.garmin.com/activity/110847198

Unas fotillos más de la estancia en Chamonix: https://picasaweb.google.com/110044064355304165392/ULTRATRAILMONTBLANC262882011?authkey=Gv1sRgCNaBqbarl-WjJQ



















































* Fotos de Chusta, mayayo y sr ornitorrinco.