miércoles, 15 de diciembre de 2010

I CARRERA POR MONTAÑA SIERRA DE CHIVA

El último objetivo del año en la ultradistancia había llegado por fín, con lo que Euse, ludevu, boton y yo, nos encaminamos el sábado 11 hacia la localidad de Chiva, al lado de la conocida Cheste, famosa por su circuito de motociclismo. LLegamos justo para recoger el dorsal e intentar escuchar la charla técnica pero el salón del ayuntamiento estaba a rebosar y tuvimos que desistir. Una buena bolsa de corredor, con camiseta técnica de manga larga y un chaleco de fibra polar, con alguna cosilla más.

Nos fuimos a coger la habitación del hotel, que Luis lo había reservado muy cerca de la salida/meta, con lo que la ubicación era perfecta., y además estaba muy bien. Después de buscar varios restaurantes optamos por cenar en el hotel y acertamos. Allí coincidimos con Carlosgalapagar, Lolo y Mariete, del Tierra.

Cenando en el hotel

Después de una animada charla, a la habitación a descansar, lo que no pudimos hacer convenientemente por el exceso de ruído de puertas, voces y demás. A las 5:30 a.m. arriba para desayunar e ir a la zona de salida, control de dorsales y demás. En la salida ya nos estaba esperando heckleriano que acababa de llegar de Madrid. A las 7:00 a.m. se da la salida y tras atravesar el pueblo salimos a la montaña y empezamos con el lío. Los frontales son necesarios durante una hora más o menos, pero los primeros kilómetros transcurren por pista lo que facilita la marcha. Luego ya se va complicando el trazado con largos y numerosos sube y bajas, terreno técnico, más técnico, algunos pasos instalados con cuerdas por la inclinación de la pendiente, y zonas donde la caliza estaba mojada y resbalaba un montón. También hay varias zonas en las que el sendero pasa al borde de unos cortados donde hay que extremar la precaución, pues hay muuuucho patio, y una caída tendría fatales consecuencias.

El punto más alto del recorrido es el Alto de Yebra (1.023m), pero la subida más dura fue la que se hizo a Peña Alta, antes del alto de Yebra, que se asciende rápidamente desde el barranco de la Parra y se vislumbra arriba la amplia boca de la cueva Charnera. Numerosos tramos de sendero fueron limpiados de matorrales, zarzas y leña seca, por la organización, para poder transitar por ellos, ya que eran senderos practicamente abandonados, lo que aumentaba la dificultad al ir progresando por ellos, ya que no estaban pisados y el suelo era muy inestable.

La carrera se hizo muy dura por la orografía y la dificultad técnica de muchos tramos, pero la organización supo combinar muy bien zonas fáciles de pista o sendero, con zonas complicadas para que hubiera tiempo a recuperar y contemplar el paisaje. Afortunadamente tuvimos un día muy bueno para correr, sin frio, sin calor, una temperatura agradable y ausencia de viento.

Mi carrera empezó bien, iba con muy buenas sensaciones, hicimos trio heckleriano, Mariete el Verdugo y yo, y pusimos un ritmo bueno pero cómodo para no desgastarnos en exceso, pues quedaban muchos kilómetros. No se porqué circunstancia, a eso del km 10 - 12 empezaron a subirseme los gémelos, y a partir de ahí comenzó una dura lucha con las piernas y con mi mente, pues había ocasiones en que se subían de tal manera que dolían un montón y no me permitían estirar la pierna para correr. Con los kilómetros y la postura que ponía para evitar que subieran, se me empezaron a contraer los abductores y posteriormente los tibiales, con lo que al final de la prueba, sobre el km 58, ya no pude mantener el ritmo y tuve aguantar hasta el final a duras penas, pero afortunadamente sin dejar de correr. El tiempo que empleé en el recorrido fue de 8h 37min, puesto 39 de la general y 2º de mi categoría, la primera vez que subía al podium, lo que me llenó de alegría, pues fue una dura carrera en la que además tuve que hacer un esfuerzo mental para aguantar con los gemelos tantos kilómetros, pero mereció la pena.

El total de inscritos fue de 213 y llegaron a meta 175, la distancia y el terreno pasaron factura a más de uno.

Hay que felicitar a la organización por la atención a los corredores, el trato y la simpatía. El recorrido estuvo excelentemente marcado y los avituallamientos muy completos. Los voluntarios, Protección Civil y Policia Municipal se volcaron con nosotros.

Y para remate teniamos comida postcarrera incluída en la inscripción, y nos vino de maravilla. Una buena comida y una buena charla postcarrera para comentar todos los pormenores de la misma, con los compañeros, es el mejor final para una buena jornada corremontañera.

Carrera muy recomendable y a la que espero volver el año que viene.