sábado, 3 de abril de 2010

ACUMULANDO DISTANCIA

Ayer viernes empecé los entrenamientos de volumen de kilómetros, enfocados a las dos carreras ultras en las que me he inscrito en esta temporada, el Gran Trail del Peñalara y el Gran Raid de los Pirineos, y sin olvidar la Monte Perdido Extrem, que seguramente realizaremos a finales de Julio. A las 5:30 de la madrugada sonaba el despertador, pues había quedado con Carlosgalapagar, Golfo y Heckleriano en Rascafría. Sobre las 7:00 a.m. llegaba al lugar de la cita, aparcamos los coches, saludos y demás, encedemos los frontales y a correr. Golfo nos hace de guía conocedor de la zona, llevándonos primero hacia el puerto del Reventón, coincidiendo este tramo con el recorrido del GTP. Yo he ido un poco fresco, con pantalón corto y sin cortavientos, y para colmo el buff y los guantes me los he dejado en el coche, pero de momento se soportan bien los 2º bajo cero que marcaba el termómetro del coche. El recorrido es por una cómoda pista de unos 8 km que va subiendo progresivamente, y según vamos cogiendo altura, empieza a aparecer la nieve. El paisaje es espectacular, a nuestra espalda, en el cielo raso, empieza a despuntar el alba, y delante de nosotros, recortado en un incipiente cielo azul, se recorta el Peñalara y la cresta de Claveles completamente nevadas con una redonda luna encima de las cumbres; más a la izquierda vemos la Cuerda Larga y las Cabezas de Hierro cubiertas de nieve. La temperatura baja a esta cota, y en las zonas espuestas corre un viento que corta, pero de momento lo soporto bien. Tras unos 45 min. llegamos a la parte alta, teniendo el puerto del Reventón delante de nosotros, decidimos darnos la vuelta, pues aumenta la nieve y hay placas de hielo.
Bajamos por el mismo trazado, y luego nos desviamos para coger una pista que nos llevará hasta el puerto de Cotos. Tras llanear por ella unos kilómetros, comienza a subir y vamos cogiendo diferentes arrastraderos con fuerte inclinación entre pinos, para luego tomar un sendero e ir progresando en altura entre bancos de nieve, que poco a poco nos llevan a las proximidades de Cotos. Llegamos hasta una pradera que distaba unos 500m. del puerto y aquí nos dimos la vuelta para coger de nuevo la pista y volver por ella hasta el punto final del entreno.
Un entreno completo de dureza, ya que hemos acumulado 3000m de desnivel; de kilometraje, pues han sido 33 km; y de tiempo, 4h 30 min que hemos empleado con paradas y fotos incluídas.
A partir de ahora intentaré incluir un entreno de este tipo, al menos cada quince días, para ir acumulando kilómetros.
Terminé cansado y con un ligero dolor en la rodilla derecha, que por la tarde fue a más, pero que afortunadamente hoy apenas molesta; ya veremos como evoluciona.

miércoles, 31 de marzo de 2010

POR LA LAGUNA DEL PEÑALARA

Aprovechando las vacaciones de Semana Santa, esta mañana, hemos ido mi mujer y yo a dar un paseo senderista por la sierra. Viendo que hacía más o menos buen tiempo, nos acercamos al puerto de Cotos, para dar una vuelta hasta la Laguna del Peñalara.
Al llegar al aparcamiento de Cotos el termómetro marcaba 1º y corría un airecillo bastante fresco, pero afortunadamente al coger el camino e ir pegado a la ladera, estábamos protegidos del aire y la temperatura se volvía agradable. Bancos de rápidas nubes ocultaban el sol, y al rato volvían a aparecer grandes claros iluminando un paisaje excepcional. La nieve justa para caminar, sin hundirnos ni apenas resbalar, salvo en algún tramo cerca de la laguna que se encontraba helada, permitía disfrutar del paseo y el entorno.
Muy poca gente, con lo que la tranquilidad del lugar era un aliciente añadido al recorrido, aunque ya en el tramo de vuelta nos cruzamos con varios grupos.

La laguna estaba totalmente congelada, y con un espesor considerable, ya que había dos trabajadores del parque natural en medio de la laguna, perforando el hielo para medir el espesor.
Ya en Cotos, saludamos a Rafa, de la Venta Marcelino y compañero del Tierra, y nos tomamos un importante bocata de tortilla, con un buen tercio de cervecita, por aquello de la reposición de energía y líquidos, claro.