martes, 27 de julio de 2010

"P´HABERNOS MATAO"

Es el título que Pablo decía que era perfecto para el fin de semana que hemos tenido, durante el desarrollo de la Monte Perdido Extrem, en la modalidad non stop. Así que le he hecho caso y con este título comienza la crónica de esta aventura.
Inicio del recorrido a las 6:30 a.m. y Cascadas del Cinca
LLegamos la tarde del viernes Luis y yo, pero antes nos pasamos a ver el Valle de Vió, donde se encuentra una parte del Cañón de Añisclo. Después de unas fotos y contemplar el paisaje nos fuimos para Bielsa y directamente al refugio de Pineta. Nos presentamos, saludamos a los guardas, nos instalamos y ya nos fueron informando del recorrido. No recomendaban ir por Tucarroya pues había hielo, y sin crampones y piolet era peligroso; un poco de decepción para Luis, pues quería ver el lago de Marboré, aunque también estaba helado. Cenamos con una pareja de Pamplona intercambiando opiniones y relatos montañeros y sanfermineros. A poco de terminar llegaron Pablo y Kike, que cenaron rápidamente y después de un rato nos fuimos a nuestra camareta de 2 literas.
Nos levantamos y tras un rápido desayuno iniciamos a las 6:30 el recorrido. El guarda nos estampó el sello y puso la hora, y a correr. Los primeros 2kms son practicamente horizontales por el valle de Pineta y paralelos al río Cinca.
Neveros en el valle de Pineta
En el circo de Pineta los carteles nos indican el sendero a seguir para subir hacia el Balcón de Pineta, y desviarnos en un punto hacia el Puerto Nuevo de Pineta. El guarda nos había dado instrucciones del punto en el que había que desviarse, pero por alguna circusntancia no lo vimos, y cuando ya estábamos muy arriba, en la base de los farallones calizos, empezamos a darnos cuenta de que estábamos muy altos y que nos habíamos pasado. Tras consultar mapa, altímetro y demás, optamos por bajar, pues estábamos a 2000m. y el desvío estaba en la cota de 1800m. Afortunadamente dimos con ese punto y nos dirigimos hacia el puerto nuevo o puerto de La Lera. Empinadísimas rampas para llegar a una zona más plana con un nevero, y luego continuar por una zona pelada, llena de piedra fragmentada por las nevadas.
Fuertes rampas para llegar al Puerto Nuevo de Pineta
Saltamos al lado francés y entramos en el Circo y el Valle de Estaubé, un precioso valle en fondo de saco, en el que continuamos por el lado derecho para ir cruzando a la vertiente izquierda, para dirigirnos al collado dela Horquette, pero por un nuevo despiste, nos pasamos y llegamos al collado de Pimené. Las vistas desde aquí son impresionantes, se ve a lo lejos la Brecha de Rolando y abajo en el fondo del Valle que se abre a nuestros pies se ve el refugio de Espuguettes, nuestro punto de paso. Nos lanzamos por un estrecho sendero que en continuos zig-zag va bajando vertiginosamente hasta alcanzar el refugio.
Refugio de Espuguettes
Nos dan una lata de refresco por ser participantes de la Extrem, y después de charlar unos minutos con el guarda, nos encaminamos a Gavarnie. Todo este tramo es en bajada, y llegamos a un bosque de pinos con un bonito sendero para correr que nos lleva hasta el Hotel del Circo de Gavarnie, donde las vistas del circo son espectaculares. Mucho turismo en la zona del circo y tras contemplar durante unos momentos el impresionante paredón por el que caen numerosas cascadas, siendo una la más importante y más famosa, con sus 425m de longitud, la mayor de Europa.
Cascada de Gavarnie (425m). La mayor de Europa
Continuamos la ruta, ahora para dirigirnos al refugio de Serradets, y tras preguntar por donde estaría el sendero, nos indicaron una pared del circo por donde había que ir. Nos quedamos de piedra cuando vimos por donde discurría, pues había que hacer delicadas trepadas, con el abismo permanente a nuestra derecha. Según cogíamos altura el vértigo era mayor y obligaba a ir con más precaución. Después de superar la zona más delicada, el camino continua por una fortísima pendiente que penosamente vamos remontando. Me entra una pájara que a duras penas consigo mantener a raya, mientras que Luis y Pablo hacen la subida muy fuertes y Kike va a mi ritmo. Por fín llegamos al refugio de Serradets, donde descansamos un poco, comemos y nos hidratamos. Voy recomponiendo el cuerpo de nuevo y nos dirigimos a la Brecha de Rolando, lugar excepcional y muy visitado por los montañeros.
Brecha de Rolando
De nuevo, tras atravesar la Brecha, entramos en terreno español atravesamos con sumo cuidado las palas de nieve que en caso de resbalón, sería casi una muerte segura, y llegamos al Paso de los Sarrios, que está equipado con una cadena, a modo de pasamanos, pues tiene mucha verticalidad y poco apoyo para los pies, y unos 150-200m de caída.

Paso de los Sarrios

Después de los Sarrios tenemos que seguir por la cabecera de palas de nieve, y aquí volvemos s despistarnos. Además los tramos de nieve se ponían más peligrosos y tuvimos que hacer una travesía por un nevero que acongojaba bastante, y para colmo, al llegar al otro lado nos indicaron que íbamos mal y tuvimos que volver a hacerlo en sentido contrario. Después fuimos recorriendo un glaciar desde donde vimos el refugio de Goriz, pero nos dimos cuenta que el camino se encontraba abajo en el valle, y nosotros íbamos por una "faja" mucho más arriba. Buscábamos sitios para poder descender al camino, pero los farallones impedían la conexión. Luis en un momento decidió tirar por lo sano y consiguió bajar, mientras que Pablo y Kike, tras un destrepe que yo no vi seguro también conectaron con el camino. Yo opté por regresar a un collado que conectaab con el camino y en 25 minutos volvimos a juntarnos y ya nos dirigimos al refugio de Góriz.
En el refugio comemos e hidratamos y salimos rápidamente intentando llegar al paso de Punta de las Olas con luz. Tuvimos que recorrer un tortuoso sendero por el borde de una faja, que quitaba el hipo, pues a escasos 2m del sendero se abría un abismo de unos 300m, que hacía ir con mucha precaución. Afortunadamente llegamos al paso de cadenas con luz, y con cuidado logramos rebasarlo, sobre todo una inclinada rampa descendente que además estaba mojada, e inmediatamente después tener que pasar por debajo de una cascada que te empapaba completamente.
Luis pasando la cascada después del paso de cadenas en Punta de las Olas
Afortunadamente todo este tramo está muy bien marcado con señales de GR, pues entre el cansancio y la falta de luz, hubiera sido un handicap importante despistarse a estas alturas.
Con los últimos rayos de luz alcanzamos el collado de Añisclo, por fín, solo queda bajar hasta el refugio de Pineta, pero serán 2km de recorrido en donde se bajan 1.200 metros desnivel, bajada dura y larga en tiempo, pues nos llevó 2h 25 min, pero por fín y tras atravesar el río Cinca con el agua por las pantorrilas, llegamos de nuevo al refugio de Pineta, a las 0:27 del domingo 25 de julio, para completar un tiempo de 17h 55min., de un recorrido que nos llenó por completo a todos y nos dejó gratamente impresionados.

Reloj del refugio de Pineta que marca la hora y la fecha en caso de que el guarda esté durmiendo, y que hay que fotografiar para mostrar la hora de llegada.

2 comentarios:

ZAPATOVELOZ dijo...

Hola Chus ,enhorabuena por el pedazo de recorrido guapo que te has metido "pal cuerpo".
Tu si que sabes disfrutar del monte en estado puro.
Como sigas asi te vas a hacer un fuera de serie en las ultras.
Un fuerte abrazo y me alegro mucho de tus disfrutes.

Chusta dijo...

Gracias Carlos, ha sido un recorrido impresionante y duro.
Espero que tus temas personales vayan por buen camino y se solucionene rápidamente.
Un abrazo.