sábado, 24 de octubre de 2009

VUELTA A LA MONTAÑA

Después de dos meses de reposo, y con cierta mejoría, he vuelto a pisar la montaña, aunque sea a ritmo de paseante-dominguero-setero.
Como la kedada setera de mi club, el Tierra Trágame, se había aplazado, y dado que yo ya me había hecho a la idea, he cogido los trastos de fotografiar y me he ido a los pinares de La Cabrera, para dar una vuelta y coger algún níscalo si lo hubiera. La kedada del club se había aplazado pues no era aún época de setas, no se han dado todavía las condiciones idóneas para su desarrollo, y efectivamente, no he encontrado ni la muestra de una comestible, ni no comestible. Solo unas cuentas setas diminutas que han servido de modelo fotográfico para el macro de la cámara.
La mañana era estupenda, con calor, y me encontraba de maravilla recorriendo a media ladera la vertiente norte de la Sierra de La Cabrera, con la tranquilidad y la paz que caracterizan a este lugar.
Parece que empiezo a ver una mejoría notable en el talón de aquiles, sobre todo, desde que he empezado con las sesiones de láser. No se si será por esto, o por la acumulación de reposo y de sesiones de masaje y ultrasonidos que llevo, pero desde que me añadieron el láser, la mejoría ha sido sustancial.