lunes, 6 de abril de 2009

RODAJE POR LA PEDRIZA

Aprovechando las vacaciones de Semana Santa, esta mañana me he ido a La Pedriza, con la intención de hacer un entreno largo, pensando en los 101 de Ronda, y además que no tuviera fuertes desniveles para correr todo el tiempo posible, sin tener que andar. La opción que he visto más conveniente era realizarlo por la pista que recorre La Pedriza. No conocía todo el recorrido pero si se hacía tarde, con dar la vuelta, listo.
El tiempo amenazaba lluvia, la temperatura buena, y el sol conseguía salir de vez en cuando entre las nubes. A las 8:50 salgo del Parking de Cantocohino, apenas hay nadie: una autocaravana, y un par de coches con los cristales tapados, pues deben estar durmiendo. En pocos metros se acaba el asfalto y comienza la pista de tierra en continuo ascenso. Me desvío un momento para echar un vistazo a la Charca Verde, un par de fotos, y vuelvo a la pista. Comienza a llover tenuemente, pero no parece que vaya a ser problema. La pista sube zigzagueante (creo que la llaman las Pista de las Zetas), pero con una inclinación que permite mantener un buen ritmo de carrera. Voy cogiendo altura paulatinamente mientras la paz de la naturaleza me va envolviendo poco a poco. Una numerosa manada de cabras montesas al borde de la pista, me sacan de la abstracción. Curiosamente ni se inmutan, me miran y siguen a lo suyo; saco el móvil para hacerlas unas fotos, y, está claro que les interesa más la hierba que están degustando que mi presencia.
Las vistas cada vez son más espectaculares, con el río Manzanares encajado en el profundo valle, y con el ruído de las torrenteras acompañándome continuamente.
Un vez alcanzada la cota de mayor altura, la pista recorre la montaña con un perfil más horizontal, y va bajando progresivamente hasta el Puente de los Manchegos, donde se ve cerca La Maliciosa. En esta zona hay numerosas barras de nieve que todavía conservan buen espesor. De aquí y tras un corto ascenso alcanzo el Collado de los Pastores. A partir de este lugar ya es todo bajada practicamente, en la que he empledado exactamente una hora. Bajada que se hace larga, donde las piernas sufren lo suyo, aparte también por el cansancio acumulado.
A las 12:10 llego a Cantocochino, satisfecho de haber realizado un buen entreno. Siempre apetece entrenar con compañeros, tiene sus ventajas: compañía, charla, seguridad, etc, pero a veces, que buena es la soledad del corredor de fondo.

No hay comentarios: